Comunicado de Prensa
Oaxaca, Oax., 12 de agosto de 2025.
Raquel Jiménez López después de haber concluido proceso de búsqueda de Justicia en la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca (UACO) en la que denunció violencia laboral, institucional y de género, ejercida desde la Coordinación Académica de dicha universidad que incluyen acoso sexual, desprestigio personal, sabotaje institucional, aislamiento laboral y humillaciones, desde marzo que se inició el proceso, fue dilatado y con mecanismos deficientes, después de una gran insistencia el día 30 de julio fue notificada de lo siguiente:
“…Por medio de la presente y en seguimiento a sus diversos escritos en los cuales Usted manifiesta distintas quejas, se le informa que su caso fue turnado a la Asamblea Académica Universitaria, instancia configurada en nuestras prácticas comunales como el máximo órgano de decisión y determinación, resolvió:
ACUERDO 2 AAU.ORD.003.11.07.25….
Generar estrategias de atención sobre la violencia de género e implementar mesas de atención por posibles denuncias y quejas……..
ACUERDO 7 AAU.ORD.003.11.07.25……….
Se instala la comisión mixta conformada por Voces de Mujeres Comunales, Rectoría y las y los consejeros integrantes del Consejo Directivo Universitario para investigar la situación teniendo como plazo máximo de tres meses, para emitir una resolución.
ACUERDO 8 AAU.ORD.003.11.07.25.
De manera preventiva la Asamblea acuerda que en tanto se desarrolla el proceso de investigación del caso de queja de presunta violencia laboral, el C. EFJ y las que se configuren, queda suspendido de su cargo hasta que la comisión mixta emita la resolución correspondiente…….”
En relación al ACUERDO 2 AAU.ORD.003.11.07.25. Manifiesto que es lamentable que desde que hice la denuncia en contra del Coordinador Académico Eufemio Felipe Jiménez, se observaron patrones de conducta altamente cuestionados tales como: expulsión de las víctimas y simulación de suspensión a los agresores.
Para fortalecer lo anterior, subrayo el caso de Carlos Manzo, quien presidió la mesa del presídium de los egresados 2025 del CUC Unión Hidalgo y en el marco del Congreso de la UACO, recién acontecido, donde se le vio regodeándose de la impunidad que goza en la UACO.
Por otra parte, el C. Eufemio Felipe Jiménez, a pesar del acuerdo de asamblea de suspenderlo de su cargo, seguía asistiendo a reuniones de trabajo y operando dentro de la UACO, quien, además, como una forma de hacer notar su poder impune, me eliminó del grupo de Whatsapp del Diplomado en Derecho Comunal estando ya suspendido de su cargo. Estas conductas muestran claramente una apología de la impunidad, manifiesta en que, en ambos casos, a las denunciantes se les expulsa y con los agresores se simula la suspensión.
Nunca supimos qué fue lo que se hizo tras la denuncia en contra de Carlos Manzo, la UACO no ha desarrollado un protocolo, no hay mecanismos para atender las denuncias y los caminos que yo recorrí son revictimizantes sin duda alguna. Tanto Rectoría como el Comité de Mujeres Comunales tienen que reforzar saberes ya que no se pueden atender superficialmente situaciones de violencia que reciban en su mandato.
En relación al ACUERDO 7 AAU.ORD.003.11.07.25, hago un llamado en coherencia con su postura política pública a que la Comisión Mixta Revisora de Incidencias de Violencia, se estructure y se definan principios de no revictimización y de no contradicción entre agresores y victimas; es decir, se debe excluir a personas que han incurrido en actos de revictimización o encubrimiento, así como la coordinación con organizaciones con experiencia en atención a las violencias de género y derechos humanos, para asegurar procesos justos y con enfoque comunal y anti patriarcal.
En respuesta al comunicado emitido el 1 de agosto de 2025 por la UACO:
“…La Asamblea Académica Universitaria ha determinado rechazar toda exposición pública que vulnere la dignidad de las mujeres comunales o de cualquier integrante de nuestra comunidad universitaria. En particular, manifestamos nuestra preocupación por los señalamientos sin fundamento que han afectado a mujeres de esta universidad, quienes han actuado con compromiso, ética y respeto a los procesos colectivos. Reafirmamos que en la UACO protegemos, cuidamos y respaldamos a nuestras compañeras de lucha por un mundo mejor, frente a cualquier intento de deslegitimar su trabajo o integridad”.
La postura es importante de cara a su caminar hacia adelante, sin embargo, es bueno estar más alertas de las actuaciones de sus órganos internos a conducirse con visión anti patriarcal, sexista y sin prejuicios o creencias que coloquen las denuncias en “un problema entre mujeres”, pues ello cuestiona la confianza interna en la búsqueda de justicia.
Sin duda alguna, el agresor Eufemio Felipe Jiménez hizo gala de su astucia y manipulación, pues en varias ocasiones, desvió la atención alegando otras situaciones que no tenían que ver conmigo sino con procesos internos. El agresor tuvo muchas estrategias de distracción pues siempre supo que su actuar era patriarcal, violento, sexista y misógino, al ser uno de los hombres que más ha estado en proceso de formación de nuevas masculinidades, se entiende que actuaba con toda la intensión de violentarme.
De manera institucional se dio la siguiente postura:
“… Desde la primera queja recibida por posibles actos de violencia al interior de la Universidad se activaron acciones inmediatas para su atención siguiendo los procedimientos correspondientes y brindando acompañamiento desde una perspectiva de cuidado. De manera paralela y reconociendo la necesidad de una respuesta que parta de nuestros principios se creó la instancia de Voces de Mujeres Comunales como un espacio autónomo y colectivo para la escucha, el acompañamiento y la construcción de rutas de atención con perspectiva comunal centradas en el diálogo, el respeto, el cuidado colectivo y la decisión asamblearia…”
“…Desde ese momento, cada situación reportada ha sido atendida con la misma responsabilidad y seriedad, asegurando el respeto a los derechos de las personas denunciantes, el cumplimiento del debido proceso y el cuidado de las relaciones colectivas que sostienen la vida comunal universitaria…”
ASAMBLEA ACADÉMICA UNIVERSITARIA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA COMUNAL DE OAXACA Y CENTROS UNIVERSITARIOS COMUNALES
CUC de Santa María Tlahuitoltepec • CUC de Santa María Yaviche • CUC de San Andrés Solaga • CUC de Unión Hidalgo • CUC de Santa María Colotepec • CUC de Matías Romero • CUC de Guelatao de Juárez • CUC de San Pedro Comitancillo • CUC de Valles Centrales •CUC de Heroica Ciudad de Tlaxiaco • CUC de San Cristóbal Lachirioag • CUC de San Francisco Ixhuatán • CUC de San Pedro Amuzgos •CUC de Ciudad de Ixtepec • CUC de Jaltepec de Candayoc • CUC de San Antonio Huitepec…”
Durante mi caminar doloroso, sin escucha, cuestionado y revictimizante, en la bitácora que dejé en las manos de cada uno de los CUC´s, Rectoría, Asambleas y Comité de Mujeres Comunales desde el 1 de julio de 2025, tenía la intención de generar un proceso de reflexión de la violencia patriarcal y por tanto estructural y sistémica que está presente en la UACO, gracias a ello, hoy tengo esa notificación de acuerdos y parte del comunicado oficial de la UACO emitido el 1 de agosto.
Fue lamentable que La Bitácora de denuncia que dejé para reflexión interna se haya filtrado sin mi consentimiento a algunos medios, ello fue grave pues sin duda tuvo el afán de seguir poniéndome en riesgo y lastimar mi intimidad. Sin embargo, esta situación hizo que se exhibiera otra forma de violencia, la institucional; que se expresó en el silencio, en la dilatación de la respuesta, en evidenciar hacia fuera como un reflejo de malas prácticas políticas internas que también debe investigar la UACO. Quiero reiterar que las violencias contra las mujeres “no son problemas entre mujeres” y que dilatar también es revictimizar.
Es importante mencionar que la lucha ha sido cansada, agobiante y desgastante, no es sencillo sacudir al Pacto Patriarcal. En este momento, estoy muy decepcionada de la UACO y no espero nada de ellos, pero confío que mi aporte ayudará a fortalecer los procesos de denuncia colectivos de otras mujeres que enfrentan violencias en espacios comunales o educativos. No toda la UACO es comunal y no toda comunalidad es la UACO.
Quiero agradecer a la gran red de mujeres que me acuerparon y que gracias a ellas estoy en una posición menos desafortunada que muchas otras mujeres, que callan porque estos trabajos son su única fuente de ingreso por lo que soportan muchos tipos de violencia. Quiero reafirmar mi compromiso con la construcción del horizonte comunal desde una mirada anti patriarcal, de cuidado y solidaridad, dejando claro que la denuncia pública también es una forma legítima de justicia y sanación.
Agradezco me ayuden a la difusión de este testimonio para que quede en la historia y como registro del caminar para buscar y construir espacios libres de violencias.
“Callar para proteger el prestigio de una institución, no es comunalidad, es patriarcado”.
Raquel Jiménez López

