“Alimentos son héroes en resistencia”: México en la mesa se presenta en Oaxaca

Oaxaca de Juárez, Oaxaca a 28 de noviembre del 2025

 

Dentro de la campaña “Oaxaca sin chatarra, por el derecho a una alimentación sana y nutritiva”, se ha presentado este 27 de noviembre en Libre Espacio La Jícara, el libro de periodismo investigativo: “México en la mesa: Diez alimentos que conquistaron al mundo”, autoría de los periodistas especializados en temas alimentarios, Martha Elena García y Guillermo Bermúdez

 

Desde un inicio, los presentadores del libro, Yesica Sánchez Maya, integrante de la directiva colegiada de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, y Mauricio del Villar, integrante del Foro Oaxaqueño del Agua, resaltaron la calidad que García y Bermúdez poseen como autores de un testimonio vivo al que les llevó años documentar, en su búsqueda de construir un instrumento de sensibilización social  respecto a la certeza de que el saber y distinguir sobre todo aquello que infiera sobre nuestro derecho humano de alcanzar una óptima nutrición, es también el camino para alcanzar una verdadera libertad y autonomía alimentaria.

 

Sánchez Maya se pronunció sobre la suave y empática descripción que el libro proporciona sobre alimentos básicos para la dieta alimenticia del mexicano promedio como el maíz, la calabaza, el frijol, el chile y el cacao, la cual permite que las y los lectores vayan hilando los conocimientos y placeres culinarios ofrecidos con la consonancia de sus propias historias de vida.  Tratando a los alimentos como personajes capaces de sentir alegrías y dolores como cualquier persona.

“Nosotros como especie humana somos parte de la naturaleza y los alimentos también lo son, no tenemos por qué estar arriba de ellos”, destacó por su parte Del Villar, subrayando que “Diez alimentos de conquistaron al mundo”, da luces sobre temas sensibles que definen a  la masiva desigualdad alimentaria, como que existen en el planeta 608 millones de unidades de producción, de los cuales el 96 por ciento pertenecen a pequeños productores que a su vez son dueños solamente del 26 por ciento del total de la propiedad de la tierra. Lo cual marca que el cuatro por ciento de esos 608 millones de unidades de producción detentan la explotación del 74 por ciento de la propiedad planetaria de una tierra existente para el sembradío alimenticio.

 

En la presentación se destacaron otros datos preocupantes que da cuenta el libro, como que México, de cada 10 kilos de maíz que la población consume, se siembra seis y se importan cuatro, o el cómo los procesos de transfiguración identitaria ha llevado a que un alimento como el frijol se consuma en México cada vez menos, pues si hace 30 años se consumían al año 18 kilos de frijol por persona, hoy se consumen ocho.

 

“Como país debemos abrir los ojos sobre porque nos estamos enfermando, ¿Qué ha pasado con nuestras dietas? ¿Qué ha pasado con el campo?”, comentó por su lado la autora Martha Elena García, reflexionando sobre como los procesados y los comestibles chatarra se han ido introduciendo sigilosamente a nuestros cuerpos y nuestras mesas a un costo de salud muy alto.

“En nuestro libro tomamos a los alimentos como héroes en resistencia, como personajes que hoy se enfrentan a muchos retos, desafíos y enemigos como los tratados de libre comercio, los aranceles o el cambio climático que lleva al exceso de agua o una carencia total de la misma “, expresó el también autor del libro, Guillermo Bermúdez.

García y Bermúdez observaron que en muchas de las plantas o semillas silvestres existe hoy una variabilidad genética que en si misma guarda el principio más importante para cualquier tipo de proceso de reproducción natural, razón por las que son presas de la más feroz biopiratería en tiempos en los que se ha dejado de aprovechar el conocimiento que sobre lo que produce el campo, poseen los campesinos, lo cual conduce a que actualmente en México se despliegue una cada vez más  invasiva ignorancia respecto a la gran variedad de cultivos que su tradición campesina posee, y que hoy se invisibilizan se extinguen o son desaparecidas y absorbidas por las grandes empresas transnacionales de la alimentación genéticamente corrompida, liquida y parasitaria.

Donar es apostar por esa constancia, es fortalecer redes, sostener acompañamientos integrales y garantizar que la defensa de derechos no dependa del silencio ni del miedo.

Mas boletines