





Fortalecemos el bienestar, la seguridad y el tejido colectivo de las defensoras de derechos humanos. Promovemos su liderazgo, articulación y sostenibilidad desde el enfoque de Protección Integral Feminista (PIF), en diálogo con movimientos sociales y civiles a nivel local, nacional y mesoamericano, principalmente.
Reconocemos que existen riesgos diferenciados para las mujeres que defienden derechos y territorios. Por ello, impulsamos estrategias que integran cuidado, seguridad, comunidad y acción política.
Brindamos procesos de acompañamiento desde la Protección Integral Feminista (PIF), atendiendo dimensiones físicas, emocionales, comunitarias y políticas.






Tejemos alianzas entre defensoras, organizaciones y espacios comunitarios para fortalecer la respuesta colectiva frente a agresiones y contextos de riesgo para las defensoras.
Impulsamos espacios seguros para el resguardo, el descanso, la reflexión y la sanación, como parte fundamental de la protección y la continuidad de la defensa.
Nuestro trabajo ha sido documentado en: